¡Qué cosa! ¡Cómo se huye de la vida!

Hay personas que pasan por algún problema o sufren alguna desilusión y se van a desahogar las tristezas en el alcoholismo, en las drogas, en aventuras. Piensan que, actuando así, van a olvidarlos. Y, además de no lograr nada, crean todavía más de una situación difícil: corren el riesgo de volverse dependientes de esos vicios, cuyas consecuencias todos conocen. Tenemos que enfrentar la vida, enfrentarla cueste lo que cueste; huir nunca fue y nunca será solución, además de seguir ahí, el problema se agrava más todavía.

Tenemos la costumbre de buscar en los demás la causa de nuestros fracasos, ¿será que realmente son los demás los responsables por nuestros fracasos? Si usted se equivocó de profesión, de vocación, de relación, todavía es tiempo de cambiar, de arreglárselas, de intentar otro tipo de trabajo, de vida.

Nosotrospodemos recomenzar todo de la nada, si se tiene coraje, en poco tiempo veremos nuestra situación transformada.

NUNCA ES TARDE PARA RECOMENZAR UNA VIDA